Edgar Degas

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Autorretrato (1855)

Hilaire-Germain-Edgar de Gas, más conocido como Edgar Degas (París, 19 de julio de 1834ibídem, 27 de septiembre de 1917), fue un pintor y escultor francés.

Considerado uno de los fundadores del Impresionismo, aunque él mismo rechazaba el nombre y prefería llamarlo realismo o arte realista, Degas fue uno de los grandes dibujantes de la historia por su magistral captación de la sensaciones de vida y movimiento, especialmente en sus obras de bailarinas, carreras de caballos y desnudos. Sus retratos han sido muy apreciados por la complejidad psicológica y sensación de verdad que transmiten

Carrera artística

En 1859, Degas se instala en un estudio en París lo suficientemente grande como para trabajar en el retrato de La familia Bellelli, obra que había pensado exhibir en el Salón de París; sin embargo la pintura se mantuvo incompleta hasta 1867. Alrededor de esa época, Degas comienza a trabajar sobre varias de sus pinturas de historia: Alejandro y Bucéfalo y La hija de Jephthah en 1859-60; Semíramis construyendo Babilonia en 1860; y Jóvenes espartanos alrededor de 1860. En 1861 comenzó sus primeros estudios sobre caballos durante la visita que realizó a su amigo Paul Valpincon en Normandía. Su primera exhibición en el Salón parisino fue en 1865, cuando el jurado acepta su pintura Escena de Guerra en la Edad Media que no atrajo gran atención. Degas siguió exponiendo sus obras en el Salón de manera anual; sin embargo durante los cinco años siguientes ninguna de las obras presentadas fueron de tema histórico, y así su Steeplechase, el jinete caído (Salón de 1866) marcó su distanciamiento con el arte tradicional. El cambio en el arte de Degas, que pasó de las grandilocuentes pinturas de historia a retratar temas contemporáneos, se debió principalmente a Édouard Manet, a quien Degas había conocido en 1864 cuando ambos artistas copiaban el mismo cuadro de Velázquez en el Museo del Louvre.

 

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Al inicio de la Guerra franco-prusiana de 1870, Degas se une a la Guardia Nacional en defensa de París, por lo que se ve obligado a dejar de pintar por un tiempo. Durante una práctica de tiro con rifle le fue detectado un problema en la vista. Durante el resto de su vida, la mala visión fue una preocupación constante para él.

Al terminar la guerra en 1872, Degas decide establecerse en Nueva Orleans, Luisiana, donde vivían varios de sus familiares, incluyendo a su hermano René. Durante varios años vivió en casa de un tío criollo en la avenida Esplanade. Durante esos años en Nueva Orleans, Degas produjo varias obras, algunas de retratos familiares; una de ellas, Una oficina en la lonja del algodón en Nueva Orleans, llamó la atención en Francia. Fue la única de sus obras comprada por un museo durante su vida.

Degas regresó a París en 1873 y su padre falleció al año siguiente; fue entonces cuando el pintor descubrió que su hermano René había acumulado una enorme cantidad de deudas de negocios. Para salvar la reputación de su familia, Degas terminó por vender su casa, al igual que varias colecciones que había heredado, para pagar las deudas de su hermano, lo que causó que por primera vez en su vida Degas tuviera que vivir de su arte como único ingreso. Durante estos años creó muchas de sus grandes obras.

La clase de ballet, 1871-74. Museo de Orsay, París.

Decepcionado con el Salón, Degas se unió a un grupo de jóvenes artistas que comenzaban a organizar un grupo independiente con el fin de exponer sus pinturas, rechazadas casi siempre por los Salones. Dicho grupo fue conocido más tarde como Los impresionistas. Entre 1874 y 1886, el grupo había montado alrededor de ocho muestras, conocidas como Exposiciones impresionistas. Degas lideró el grupo, organizando las exposiciones donde presentó muchos de sus trabajos, a pesar de sus constantes desacuerdos con los demás integrantes. Su desacuerdo con las pinturas al aire libre hizo que tuviera enfrentamiento con los paisajistas del grupo, incluyendo a Claude Monet. Conservador en cuanto a sus actitudes sociales, Degas aborrecía el escándalo que creaban las exhibiciones, al igual que el nivel de publicidad y notoriedad que buscaban sus colegas. El término Impresionismo era rechazado por Degas y le disgustaba que lo asociasen con él. Insistía que se incluyeran obras no impresionistas dentro de las exposiciones, como las de Jean-Louis Forain y Jean-François Raffaëlli. Estos conflictos llevaron a la disolución del grupo en 1886.

A la vez que mejoraba su situación financiera, Degas fue adquiriendo obras de artistas que admiraba, como El Greco, Manet, Pissarro, Cézanne, Gauguin e incluso Vincent van Gogh. Hubo tres artistas en particular idolatrados por Degas cuyas obras formaron el núcleo de su colección personal: Ingres, Delacroix y Daumier. En el inventario final de la colección particular del artista se documentaron 20 pinturas y 88 dibujos de Ingres y 13 pinturas y alrededor de 200 dibujos de Honoré Daumier; sin embargo no había ningún Monet.

A finales de la década de 1880, Degas comenzó a desarrollar una gran pasión por la fotografía. A lo largo de su vida, Degas retrató a varios amigos, muchas veces bajo la luz de lámparas, como en su retrato doble de Renoir y Mallarmé. También fotografió bailarinas y desnudos, los cuales fueron utilizados como referencia para varias de sus pinturas y dibujos. Conforme pasaban los años, Degas comenzó a aislarse, siendo fiel a su creencia de que un pintor no debería tener vida personal. La controversia del Caso Dreyfus llevó el lado antisemita de Degas al extremo al punto de romper toda conexión con sus amigos judíos. Estas creencias e ideales conservadores llevaron a Degas a vivir un tanto aislado de la sociedad.

Degas se centró en sus obras en pastel hacia 1907 y se cree que se dedicó principalmente a sus esculturas hasta finales de 1910. Su carrera termina en 1912, cuando deja de trabajar y es obligado a mudarse debido a la demolición de su residencia en Victor Masse. Debido a su aislamiento social, Degas nunca estuvo casado y vivió las últimas décadas de su vida solo, casi ciego debido a la enfermedad ocular que se le había desarrollado a través de los años, paseando solitario por las calles de París hasta su muerte en septiembre de 1917

Estilo artístico

Degas es clasificado usualmente como un artista impresionista, descripción sin embargo insuficiente. El Impresionismo se originó entre 1860-1870 partiendo del realismo de pintores como Courbet y Corot. Los impresionistas pintaban la realidad usando colores brillantes y saturados, centrándose principalmente en los efectos de la luz y la atmósfera, buscando transmitir una sensación de inmediatez.

Técnicamente, Degas difiere de los impresionistas ya que él “nunca adoptó la técnica de mancha y color”, y menospreciaba la práctica de la pintura al aire libre. Según la historiadora de arte Carol Armstrong, Degas era más bien un anti-impresionista que criticaba muchas de las obras que seguían dicho movimiento. Tal y como el mismo Degas llegó a explicar “Ningún arte fue nunca menos espontáneo que el mío. Lo que hago es el resultado del estudio de grandes maestros; de inspiración, espontaneidad o temperamento, yo no sé nada.” Sin embargo, el tipo de arte de Degas se apega más al Impresionismo que a cualquier otro movimiento artístico. Sus escenas sobre la vida parisina, la composición y sus experimentos con el color y la forma; sin mencionar su cercanía con varios notables artistas impresionistas como Cassatt o Manet relacionan indudablemente a Degas con el movimiento impresionista.

El estilo de Degas refleja el respeto que sentía hacia los maestros clásicos (fue un copista entusiasta durante gran parte de su vida) en especial hacia sus admirados Jean Auguste Dominique Ingres y Eugène Delacroix. Degas era un gran coleccionista de grabados japoneses, cuyos principios compositivos influyeron fuertemente en sus obras, al igual que el realismo de ilustradores como Daumier y Gavarni. Aunque Degas es reconocido principalmente por sus caballos y bailarinas, inició su carrera con pinturas históricas convencionales, como La hija de Jephthah (1859-61) y Los jóvenes espartanos (1860-62), en los cuales sin embargo el tratamiento de las figuras es notablemente anticonvencional.

Durante el inicio de su carrera, Degas dedicó gran parte de su tiempo a retratos tanto individuales como grupales, como La familia Bellelli (1858-67) que retrata a su tía con su esposo e hijos. En varias de estas obras Degas refleja la tensión que sentía presente entre hombres y mujeres. Dentro de sus primeras obras, Degas ya mostraba las primeras evidencias del estilo que más tarde desarrollaría, modificando el formato del cuadro y eligiendo puntos de vista inusuales.

A finales de la década de 1860, Degas abandona la temática historicista de sus pinturas y comienza a dedicarse a la observación de la vida contemporánea. Las escenas de carreras de caballos le permitieron estudiar el movimiento de caballos y jinetes dentro de un contexto moderno. También comenzó a pintar mujeres trabajando como modistas o lavanderas. Mlle. Fiocre en el Ballet La Souce, exhibida en el Salón de 1868, fue su primera gran obra centrada en un nuevo tema con el que se le identificaría particularmente: las bailarinas.

En varias de sus pinturas posteriores, Degas retrató bailarinas ensayando o preparándose tras el escenario, enfatizando su estatus de profesionales haciendo su trabajo. A partir de 1870, las obras de bailarinas aumentaron considerablemente, en parte por la necesidad de pagar las deudas de su hermano, que habían dejado a la familia en bancarrota, ya que las pinturas de esta temática se vendían bien. Degas comenzó de igual manera a retratar escenas en cafés, como en sus obras La absenta y Cantante con un guante. A menudo sus pinturas insinuaban un contenido narrativo de una manera altamente ambigua; por ejemplo Interior (también llamada “La violación”), en cuya temática los historiadores han buscado infructuosamente una referencia literaria detrás.; aunque puede representar una simple escena de prostitución.

Al cambiar el tema en sus obras, Degas cambió de igual manera su técnica y estilo. La paleta de colores opacos, que surgieron por influencia de la pintura holandesa, fue remplazada por colores mucho más vivos y pinceladas mucho más marcadas. La falta de color en Ensayos de ballet (1876) e Instructor de ballet señala un posible cambio en su técnica motivado por su interés en la fotografía.

 

 

El estilo de Degas se distingue por sus zonas inacabadas, incluso en pinturas altamente detalladas. Frecuentemente culpaba dichas faltas a sus problemas en la vista, argumento que fue refutado por varios colegas y coleccionistas que creían poco probable que “alguien con problemas de vista pudiera pintar de tal manera”.

Su interés en los retratos llevó a Degas a estudiar el comportamiento de las personas y la manera en que estas revelan parte de su estatus a través de su fisionomía, postura, prendas y otros atributos. En su obra Retratos en la bolsa de valores, Degas retrató un grupo de trabajadores judíos con ciertos indicios de antisemitismo. En 1881 exhibe dos obras al pastel: Criminal Physiognomies, donde retrataba a un grupo de jóvenes, miembros de una pandilla, que habían sido condenados recientemente por asesinato en el llamado “Caso de la Abadía”. Degas asistió al juicio llevando consigo su cuaderno de bocetos; sus numerosos dibujos revelan el interés del pintor sobre las ideas atávicas defendidas por los científicos del siglo XIX como evidencia de la criminalidad innata.

En sus pinturas de bailarinas y lavanderas, Degas refleja las ocupaciones de ambas no solo por su atuendo sino por su estructura física: sus bailarinas exhiben un físico atlético y grácil, mientras que las lavanderas poseen un cuerpo pesado y sólido.

En las carreras, 1877–1880. Museo de Orsay, París.

A finales de la década de 1870, Degas dominaba tanto el óleo sobre lienzo como el pastel. El medio seco, el cual aplicó en diversas y complejas capas y texturas, le permitía trazar las formas con más facilidad y explotar libremente el uso de los colores. Alrededor de esos años, Degas retoma la técnica del grabado, la cual había abandonado diez años atrás. Al principio aprendió junto a su amigo Ludovic-Napoléon Lepic, un innovador de la técnica del grabado, y comenzó a experimentar con la litografía y monotipia. Degas tenía una fascinación particular por los efectos que producía la monotipia y modificaba las imágenes impresas utilizando pastel. Hacia 1880 la escultura se había convertido en otro apartado más de la búsqueda de Degas por encontrar nuevos y diferentes medios expresivos, aunque el artista únicamente mostró en público una escultura a lo largo de su vida.

En la evolución que sufrió el estilo del arte de Degas, algunas características se mantuvieron inmutables a lo largo de toda su vida. Primeramente, sus pinturas se realizaban en interiores (usualmente en su estudio) utilizando como referencia la memoria, fotografías o modelos; sus pocos paisajes fueron compuestos a través de la imaginación o incluso de memoria. Era usual en Degas el repetir un mismo tema en varias ocasiones, sin embargo siempre con alguna variación dentro de la composición o el tratamiento. Fue un artista cuyas obras eran, como apuntó Andrew Forge, “bien preparadas, calculadas, practicadas, y desarrolladas en etapas. Estaban compuestas de partes. El ajuste de cada parte para crear un todo, el arreglo lineal, era la ocasión para reflexión infinita y experimentación“. El mismo Degas explicó: “En arte, nada debería parecer casual, ni siquiera el movimiento“.

https://es.wikipedia.org/wiki/Edgar_Degas

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